No voy a tomar ninguna decisión, no quiero tener que pensarme las cosas 3000 veces antes de hacerlas, lo que tenga que ser será y no sucederá de otra manera. La vida son los pequeños instantes, esos en los que no piensas lo que haces y te dejas dirigir por tu instinto.
Me importa una mierda mi mala reputación, estás viviendo en el pasado, es una nueva generación. Una chica puede hacer lo que quiera hacer y eso es lo que voy a hacer. Nunca dije que quería mejorar mi condición y solo hago el bien cuando me estoy divirtiendo y no tengo que complacer a nadie. Nunca tuve miedo de ninguna desviación y realmente no me importa si piensan que soy extraña, no voy a cambiar, y nunca me va a importar mi mala reputación. El mundo está en problemas, no hay comunicación y cualquiera puede decir lo que quiera decir, nunca se pone mejor de todas maneras así que ¿Por qué debería importarme mi mala reputación? Y solo me siento bien cuando no tengo dolor y así es como voy a seguir.
Y llega un momento en el que te das cuenta de a quien le importa, a quien nunca le importó, quien no se preocupará más, y quien no parará de preocuparse. Así que no te preocupes de la gente que se quedó atrás porque hay una razón por la que no aparecen en tu futuro
Quisiera poder retroceder en el tiempo, detener unos segundos, cambiar los días, estar ahí... Pero no
puedo, solamente puedo crear en mi mente la imagen de lo que pasaría si pudiera. Este dilema es de
muchos, pero pocos comprenden que deberíamos dejar eso a un lado y pensar en el "voy a hacer" o en el
"mañana haré". Sigue la vida, no te detengas porque todo lo que hagas tiene una razón o un propósito.
No pienses más y sube la cuesta sin mirar atrás, pero no te fijes en la cima, disfruta tu valor de subir, que
aunque no puedas retroceder el tiempo el presente te enseña a vivir el hoy.Sé tan poquito de la vida, y lo poquito que sé es de errores. De esos que me prometo que nunca más cometeré, y cometo siempre. Sé tan poquito del mundo, de los lugares, del hambre, de la pobreza, tan poquito. Que me creo cualquier cosa que pueda salir en las noticias, o en los periódicos de todos los días.. Sé tan poquito de la ciencia. Del movimiento de los planetas, de la química cuántica, y de todas esas cosas que llevan números. Sé poquito de las calles, y de las aceras de las grandes ciudades. De los puentes que cruzan grandes mares, sé tan poquito. Conozco bien las cuatro paredes de éste pueblo, cada rincón que esconde alguna historia de amor, algún enfado, celos, bromas, algún beso, rincones de secretos.. que se quedarán ahí por siempre. Conozco el dolor, y la horrible sensación de echar de menos. Lo bonito de los abrazos y lo triste que te sientes cuando te faltan; los besos y su sabor, y su calor.. Conozco bien éste cielo que algún día veré desde algún otro lugar, tal vez lejano, cerca de alguien. En lo alto de alguna torre, o de algún puente, de esos que tan poquito conozco. Sé del mar. Y de la tranquilidad que me ofrece, del descanso y las ansias de vida que me da mirar y no saber donde acaba, y no encontrar su fin. Conozco la amistad. La confidencialidad, y la fidelidad. Sé algo de la sinceridad y del cariño, conozco el amor de madre, y la emoción cuando un bebé aprieta tus dedos. Sé de las sonrisas y la felicidad, y es cierto que es la chispa necesaria para cada día. Sé qué es caerse y sentir que no puedes levantarte. Pero también sé, que si hoy estoy escribiendo esto, es porque ya más de una vez me he caído, y más de dos me he levantado. Y seguiré haciéndolo, porque aún hay alguien que confía y sabe que puedo levantarme aún cuando no tengo fuerza. Porque aún, creo en mí misma.
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